Cuando un juego independiente promete ser “diferente”, lo normal es que nos preparemos para lo extraño. Pero lo que ha hecho NetherWorld va un paso más allá: se mete de lleno en lo grotesco, lo decadente y lo surrealista… y, curiosamente, funciona. Lo nuevo del estudio madrileño Hungry Pixel consigue atrapar, no solo por su humor negro y su irreverencia, sino porque detrás de tanto exceso hay una historia y un trasfondo que saben enganchar.
Una historia rara que termina importando
En NetherWorld controlamos a Medoo, una medusa con una vida bastante torcida que arranca su aventura buscando a su mujer, que lo ha dejado harta de sus borracheras y su dejadez. Esa premisa, que ya de por sí resulta amarga, se convierte rápidamente en una odisea surrealista llena de personajes extravagantes y situaciones tan absurdas como incómodas. Al principio todo parece un desmadre sin rumbo, pero poco a poco descubres que detrás de tanta locura hay un trasfondo que siempre te impulsa a seguir. Y ahí está la gracia: lo que empieza como una gamberrada grotesca termina importando más de lo que esperabas.

Jugabilidad simple pero exigente
En lo jugable, NetherWorld no se complica con controles enrevesados. Todo es sencillo y directo, pero que nadie se confunda: es un título exigente. Los combates contra jefes y las secciones de minijuegos no te lo ponen nada fácil. Especialmente curioso es el sistema de agujeros, donde controlas a una garrapata en minijuegos que pueden recompensarte con objetos útiles o simplemente con dinero. Al menos el juego tiene el detalle de marcar los que ya has completado, para que no pierdas el tiempo repitiéndolos sin querer. Especialmente curioso es el sistema de agujeros, donde controlas a una garrapata en minijuegos que pueden recompensarte con objetos útiles o simplemente con dinero. Al menos el juego tiene el detalle de marcar los que ya has completado, para que no pierdas el tiempo repitiéndolos sin querer.
Pixel art explícito y lleno de personalidad
El apartado artístico merece una mención aparte. El pixel art está cuidado al detalle y se atreve a ser explícito cuando la situación lo pide. Escenarios cargados de decadencia, personajes extravagantes y un diseño que apuesta siempre por incomodar antes que por complacer. Puede no ser para todos los gustos, pero su estilo es innegablemente único.
Lo que me gustó y lo que no
Lo mejor es, sin duda, esa mezcla entre humor negro, surrealismo y jugabilidad exigente. El pixel art brilla y la historia, contra todo pronóstico, engancha. Sin embargo, no todo es perfecto. A nivel personal, el backtracking me resultó molesto. Hay momentos de backtracking que se sienten pesados, como una misión concreta en la que necesitas encontrar un objeto improvisado que sirva como látigo, y me volví loco dando vueltas hasta dar con él. Tampoco ayuda que algunos minijuegos no siempre recompensen con algo útil.
En lo técnico, he encontrado pequeños bugs, nada grave, y además está confirmado que el en parche del día uno, previsto para el 12 de septiembre, solucionará la mayoría de esos problemas.
Conclusión
NetherWorld es un título que sorprende. Bizarro, irreverente y en ocasiones incómodo, pero con un trasfondo y un estilo que hacen que quieras seguir jugando. No es un juego para todo el mundo, pero quien se deje llevar por su propuesta encontrará una experiencia distinta y adictiva, que se atreve a salirse del molde sin miedo al qué dirán. Gracias a Selecta Play he podido disfrutar de este título en condiciones óptimas, y se nota el mimo que han puesto en su distribución y en cuidar la edición física para los jugadores que valoramos tener algo especial en nuestra estantería.




Deja un comentario