La conversación sobre el estancamiento gráfico en los videojuegos vuelve cada pocos meses, y lo cierto es que cuesta llevar la contraria cuando ves comparativas como la de Forza Horizon 6 frente a Forza Horizon 4. Han pasado ocho años entre ambos juegos y, aunque la nueva entrega es espectacular, hay detalles que hacen pensar que la evolución visual ya no avanza al ritmo de antes.

Y ojo, porque aquí no estamos hablando de un juego mediocre. Forza Horizon 6 es probablemente uno de los títulos de conducción más potentes que hemos visto esta generación. Tiene mejores modelados, más densidad vegetal, mayor distancia de dibujado y una iluminación más realista. En movimiento hay momentos que parecen casi reales.

Pero luego ves ciertas comparativas lado a lado y empiezan las dudas.

La nieve y la arena dejan en mal lugar a FH6

Uno de los vídeos que más se está comentando estos días muestra cómo Forza Horizon 4, lanzado en 2018, sigue superando a la nueva entrega en aspectos concretos. La deformación de la nieve, por ejemplo, resulta más convincente en el juego antiguo. También pasa algo parecido con la arena de la playa y las marcas que dejan los coches al pasar.

Son detalles pequeños, sí, pero muy visibles cuando hablamos de inmersión. Y aquí es donde mucha gente se pregunta algo bastante lógico: ¿cómo puede ser que un juego de hace casi una década siga plantando cara visualmente a uno de 2026?

La respuesta seguramente está en que el progreso gráfico actual ya no es tan evidente como lo era hace dos generaciones. Antes el salto entre consolas se notaba de inmediato. Ahora hablamos más de mejoras en iluminación, reflejos o densidad de objetos que de cambios realmente rompedores.

Más ray tracing, más requisitos… ¿para qué?

También hay otro tema importante: el precio que pagamos por esas mejoras. Porque mientras el avance visual parece cada vez más pequeño, los requisitos de hardware se disparan sin control.

Muchas desarrolladoras están apostando por tecnologías como ray tracing o sistemas de iluminación tipo Lumen en Unreal Engine 5, pero no siempre compensan el rendimiento que consumen. Hay casos donde el resultado visual apenas cambia y, aun así, necesitas una gráfica mucho más potente para mover el juego de forma estable.

Ahí está el verdadero debate. No si Forza Horizon 6 se ve mal —porque no es cierto—, sino si el esfuerzo técnico actual merece realmente la pena cuando títulos como Forza Horizon 4 siguen viéndose así de bien ocho años después.

Quizá hemos llegado a un punto donde el realismo ya no depende solo de meter más tecnología, sino de aprovechar mejor la que ya existe.

Deja un comentario

Tendencia

Descubre más desde Zona Checkpoint

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo