Las cajas de botín, las monedas virtuales que esconden el precio real de las cosas y las suscripciones que cuesta horrores cancelar tienen una cita en Bruselas. La Comisión Europea prevé presentar el 11 de noviembre la Digital Fairness Act, la ley con la que quiere actualizar la protección de los consumidores en internet, dentro de un «paquete del consumidor» que incluye también una reforma de la forma de vigilar su cumplimiento, según la agenda provisional de la institución que recoge MLex. La propia Comisión advierte de que su calendario es orientativo, pero el 3 de noviembre, según la misma agencia, la cita seguía en pie.

Un reglamento, no una directiva: por qué importa

Todo apunta a que la Digital Fairness Act adoptará la forma de reglamento, según MLex. La diferencia no es menor. Una directiva marca objetivos que cada país traslada a su legislación a su manera, lo que da lugar a veintisiete versiones distintas; un reglamento, en cambio, se aplica tal cual en toda la Unión. Para un editor de videojuegos, eso significa una única norma para todo el mercado europeo; para el jugador, las mismas garantías compre en Madrid o en Varsovia.

Qué puede cambiar la Digital Fairness Act en los videojuegos

Todavía no hay texto público, así que lo que sigue son las líneas que la propia Comisión, el Parlamento y la consulta pública han ido marcando. La ley pretende atajar los llamados patrones oscuros, es decir, diseños que empujan al usuario a gastar o a quedarse más de lo que querría; el diseño adictivo; la publicidad encubierta de los creadores de contenido, y la personalización que se aprovecha de los consumidores más vulnerables, especialmente los menores.

En el caso de los videojuegos, durante la consulta de 2025 se plantearon medidas como obligar a mostrar el precio en euros junto al de las monedas virtuales o restringir las cajas de botín y las mecánicas de pago para ganar, unas propuestas que estudios como Supercell recibieron con críticas, según EU Perspectives. El Parlamento Europeo ya pidió en noviembre de 2025 que se prohíban las cajas de botín de pago en los juegos a los que puedan acceder menores, como recoge su nota de prensa.

Lo que ya se ha movido sin esperar a Bruselas

El sector no parte de cero. Desde junio de 2026, PEGI asigna por defecto una calificación de 16 años a los juegos nuevos que venden objetos aleatorios de pago, y en algunos casos de 18, aunque la norma no se aplica a los títulos ya calificados, según VGC. Además, el 30 de septiembre la red europea de autoridades de consumo abrió acciones coordinadas contra nueve compañías por la forma en que venden sus monedas virtuales, entre ellas Riot Games por Valorant, Mojang por Minecraft, Supercell por Clash of Clans, King por Candy Crush Saga y Ubisoft por For Honor; de momento no hay multas ni plazos públicos, según VGTimes.

También hay asuntos que la ley podría dejar fuera. La campaña Stop Killing Games, que reunió más de un millón de firmas para que los juegos sigan siendo jugables cuando sus servidores cierran, recibió en junio una respuesta agridulce: la Comisión descartó por ahora una obligación legal, aunque se comprometió a reunir a consumidores y editores antes de que acabe 2026 para buscar un código de conducta, según su comunicado oficial. Su impulsor, Ross Scott, ha llegado a advertir de que otra iniciativa europea, la KIDS Act, podría perjudicar a la campaña:

Vídeo de Ross Scott, impulsor de Stop Killing Games, sobre la propuesta de KIDS Act.

Qué significa para ti

A corto plazo, nada. El 11 de noviembre solo arrancará el proceso: después, el Parlamento y el Consejo tendrán que negociar el texto, y el despacho de abogados CMS no espera que la ley entre en vigor antes de finales de 2028, como recoge Lexgo. A largo plazo, sin embargo, puede cambiar cómo funcionan las tiendas de muchos juegos en Europa. Y conviene no confundirla con la KIDS Act, la propuesta de septiembre centrada en la protección de menores, que sigue su propio camino.

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