El FBI se ha sumado a la investigación del robo de cartas Pokémon y deportivas que sufrió PSA, la mayor empresa de certificación de cartas coleccionables, el pasado 13 de octubre en Santa Ana (California). La compañía ha publicado la lista completa de las 6.451 piezas robadas, casi 3.000 de ellas de Pokémon, para que ningún coleccionista acabe pagando, sin saberlo, por una carta robada.

Así fue el robo de cartas Pokémon a las puertas de PSA

Según la policía de Santa Ana, los ladrones forzaron la cerradura de un camión de FedEx aparcado junto a las instalaciones de PSA (Professional Sports Authenticator) y se llevaron dos palés completos, de unos cien paquetes cada uno, además de medio centenar de envíos de un tercero antes de que alguien los interrumpiera. El conductor se había alejado del vehículo entre 60 y 90 minutos, un margen que, según recoge Latin Times a partir de la versión policial, les bastó para actuar. La primera estimación situó el botín en 963.000 dólares, aunque los agentes advirtieron a NBC Los Angeles de que la cifra no sería definitiva hasta escanear el resto de cajas.

El 24 de octubre, PSA actualizó el recuento: 6.451 artículos robados, todas cartas calificadas que volvían a sus dueños, y una investigación en la que ahora participa el FBI, como confirmó Dexerto. De esas piezas, 2.978 son de Pokémon, según el desglose de TheGamer que recoge Eurogamer, por delante de las 898 de One Piece y de varios cientos de baloncesto, béisbol y fútbol americano. Entre las cartas que GempireCards ha identificado en la lista figuran un Charizard de primera edición del set básico de 1999, tres Lugia de primera edición de Neo Genesis y un Pikachu Gold Star de 2006.

Por qué una carta calificada vale tanto y es tan fácil de rastrear

Calificar una carta consiste en enviarla a una empresa como PSA para que evalúe su estado, le ponga una nota del 1 al 10 y la selle en una funda rígida con un número de certificado único. Ese número es, a la vez, lo que dispara su valor y lo que complica su venta tras un robo: PSA ha desactivado todos los certificados afectados, de modo que cualquiera que los consulte verá que ya no son válidos, y ha enviado la lista a casas de subastas y plataformas de venta. A los investigadores les ha entregado vídeos, manifiestos de envío y registros pieza a pieza.

El incentivo para los ladrones salta a la vista. El 11 de octubre, dos días antes del golpe, un Pikachu promocional japonés de Art Academy con nota 10 se vendió por 1.037.000 dólares, según OTIA; y en Japón, LINE Yahoo y The Pokémon Company acaban de prohibir anunciar cartas por cajas, o en grandes cantidades tras un lanzamiento, para frenar a los revendedores, como informó Dexerto. Es la misma fiebre que ha disparado la Celebración del 30.º aniversario del JCC Pokémon. Los robos tampoco son nuevos: 3DJuegos recuerda el de más de 80.000 euros en Francia este agosto y el de 113.000 dólares en una tienda estadounidense en julio de 2025; sin embargo, ninguno se acerca al volumen de este.

Coleccionistas indignados con las indemnizaciones

El caso más visible es el de SKY-B, creador de contenido sobre cartas, que ha perdido 104 piezas reunidas durante dos años. Según Kotaku, pagó unos 8.000 dólares en tarifas de calificación y las había asegurado por 156.000, por debajo de lo que cree que valen; de ahí el temor que publicó en X y que recogió Dexerto: «Tengo la horrible sensación de que PSA va a ser extremadamente injusta con el valor de estas cartas».

Esa es una de las críticas que más se repiten entre los afectados que han compartido en Reddit y X los correos de PSA, con pérdidas que van del Pokémon al Magic o al Yu-Gi-Oh!: la compensación se calcula según el valor de mercado, pero con el tope del valor máximo asegurado que eligió cada cliente, de modo que quien rebajó la cobertura para pagar menos puede recibir solo una fracción. También circulan cifras sin verificar; el coleccionista Tortugo sostiene que en el camión viajaba una carta de One Piece de 500.000 dólares, algo que ni PSA ni la policía han confirmado.

Qué cambia para quien compra cartas y qué pasa ahora

Para el comprador, también en España, la consecuencia práctica es una comprobación más antes de pagar por una carta calificada:

Una carta con el certificado desactivado no debería pasar por ninguna subasta seria, aunque nada impide que alguien la saque de su funda y la venda suelta. PSA ya ha devuelto las tarifas de calificación y ha empezado a pagar compensaciones; si las cartas aparecen, cada cliente podrá elegir entre quedarse el dinero o recuperar la pieza, según la actualización que recoge Sports Illustrated. Por ahora no consta ninguna detención ni se ha recuperado nada, y queda por aclarar qué responsabilidad asume FedEx por la ausencia del conductor. La caza, eso sí, ya tiene lista oficial.

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