Pudimos asistir a una edición con más de 21.000 visitantes, cientos de puestos de juego y una enorme presencia indie.
SAGA Barcelona Game Fest ha terminado y nosotros pudimos estar allí para vivirlo desde dentro. Fueron tres días de videojuegos, desarrolladores, publishers, tiendas, reuniones, partidas y bastante poco tiempo para intentar verlo todo.
La organización cerró esta primera edición con más de 21.000 asistentes, más de 1.500 reuniones profesionales y alrededor de 160 estudios independientes presentes. Durante la feria también encontramos más de 500 puestos de juego, 150 recreativas retro y más de 200 títulos independientes, además de esports, exposiciones, charlas y actividades culturales.
Y después de recorrer el recinto durante horas, podemos decir que cumplió de sobra nuestras expectativas.
No solo por la cantidad de cosas que había para jugar. Estos eventos sirven también para reencontrarte con desarrolladores cuyos proyectos probaste meses atrás, ver cómo han cambiado desde otras jams o ferias y, sobre todo, poder hablar directamente con la gente que lleva años trabajando detrás de ellos.
No podemos repasar aquí todo lo que jugamos, pero sí hubo unos cuantos nombres que salieron del SAGA directamente hacia nuestra lista de juegos a seguir.
Oniria
Oniria fue uno de los juegos de terror que más nos llamó la atención.
Desarrollado por el estudio español Frog Team, nos encontramos ante una aventura de terror psicológico en primera persona donde exploramos un pueblo abandonado mientras reconstruimos los traumas y recuerdos de su protagonista.
Una de sus ideas más llamativas es cómo alterna entre escenarios tridimensionales y recuerdos representados en 2D con estética retro, utilizando ese cambio visual para separar momentos de la historia.
Hay momentos de exploración, puzles y silencios que funcionan muy bien, y ese contraste entre 3D y pixel art funcionan genial.
Dave the Diver
En el stand de Tesura Games pudimos volver a jugar a Dave the Diver y, además, echar un vistazo a la edición física que tienen preparada.
Y hay una razón por la que este juego sigue funcionando tan bien incluso después de tantas horas de contenido y actualizaciones: es del tipo de juego que pasas horas intentando mejorar tu restaurante y no te das cuenta que ha pasado el día entero.
Pescar durante el día, gestionar el restaurante por la noche, mejorar equipo, descubrir nuevas especies y encontrarte constantemente con mecánicas nuevas hace que el ritmo apenas se estanque.
La edición física es brutal, especialmente para quienes seguimos disfrutando de tener estos juegos en la estantería.
The Transference
The Transference consiguió algo especialmente complicado: que terminásemos hablando de algunos de sus puzles después de dejar el mando.
Desarrollado por Kuraishisama y publicado por JanduSoft, es un thriller de terror y escape room en primera persona donde despertamos encerrados dentro de nuestra propia casa.
La ambientación tiene mucho sabor español. Sus rompecabezas toman referencias de poetas, historias y elementos culturales de España y Andalucía, llegando incluso a utilizar juegos tradicionales como las siete y media con baraja española.
No estamos ante una casa genérica llena de llaves y candados. Hay acertijos donde toca observar, interpretar y relacionar información, mientras la sensación de que no estamos solos introduce momentos de sigilo y tensión, incluso haciéndonos saltar algún grito.
Su lanzamiento está previsto para el 29 de octubre de 2026 en PC, PS5, Xbox y Nintendo Switch.
Super Bomba League
Si The Transference consiguió que nos parásemos a pensar, Super Bomba League consiguió exactamente lo contrario: que empezásemos a gritarnos entre nosotros.
El juego de Sons of a Bit propone partidos arcade 2 contra 2 donde la única norma real consiste en conseguir que la pelota toque el suelo del campo contrario.
Puedes invadir el terreno rival, utilizar habilidades, lanzar hachas, electrocutar al contrario y aprovechar balones que explotan o cambian por completo la situación del partido. También contará con multijugador local y online.
Es rápido de entender, las partidas entran solas y tiene exactamente ese componente de caos que hace que un juego pensado para amigos funcione.
Si os gusta el voleibol, competir y especialmente trolear a vuestros amigos justo cuando creen que tienen el punto ganado, apuntadlo.
Echoes of Lyra
Echoes of Lyra fue algo que nos hizo reflexionar mucho.
El proyecto de Velaria Studio apuesta por una aventura narrativa donde la música es la parte central de la jugabilidad y de la historia.
Lyra es una joven que ha perdido su voz y atraviesa un mundo construido a partir de emociones, recuerdos y aquello que no ha sido capaz de afrontar. Sus puzles se resuelven escuchando y la lira sirve como nuestra principal forma de interactuar con el entorno.
Aquí no matamos a las criaturas.
Caelum, nuestro compañero, puede romper sus defensas, pero es Lyra quien tiene que liberarlas. La intención no es derrotar representaciones del miedo o del dolor, sino comprenderlas y dejarlas marchar.
Lo que vimos tiene mucho peso emocional y una dirección artística que acompaña perfectamente a lo que quiere contar. Puede terminar siendo una experiencia bastante dura en algunos momentos, pero también de esas que dejan algo detrás cuando apagas la pantalla.
Death By Misstep
La premisa de Death By Misstep nos parece fantástica.
Estamos atrapados en un crucero de lujo en mitad de una masacre provocada por robots y sobrevivir implica algo tan extraño como controlar nuestra respiración siguiendo el ritmo de la música.
El juego mezcla terror, sigilo y ritmo en primera persona. Hay que explorar el Samos, resolver puzles, distraer enemigos y respirar siguiendo el beat para evitar que los robots detecten el sonido.
En feria funciona especialmente bien porque al principio todo parece relativamente controlable hasta que empiezas a ponerte nervioso.
Y en un juego donde mantener el ritmo puede ser literalmente la diferencia entre avanzar o ser descubierto, ponerte nervioso es exactamente lo que no quieres hacer.
The Sky Project: Land of Noris
De The Sky Project ya hemos hablado recientemente y SAGA volvió a confirmar por qué sabemos que va a funcionar.
Su Kickstarter consiguió superar rápidamente su objetivo inicial y el juego plantea combates estratégicos 3 contra 3, más de 200 Noris, más de 300 habilidades y cuatro grandes planos para explorar.
Pero seguimos pensando que la muerte permanente es lo que puede hacer que muchas de sus partidas sean realmente memorables.
Sobre el papel, perder una criatura es simplemente perder estadísticas y habilidades.
No duele igual perder a un Nori que capturaste hace diez minutos que ver desaparecer a ese pequeño desgraciado que lleva contigo media aventura, que has entrenado, evolucionado y al que probablemente terminaste poniéndole un nombre absurdo.
Ese componente convierte decisiones aparentemente pequeñas en algo bastante más importante.
SAGA fue mucho más que sentarse delante de una pantalla
Podríamos seguir. Precisamente ese fue uno de los problemas del evento: había demasiado que probar y demasiado poco tiempo para hacerlo.
Pudimos hablar con equipos que llevaban meses trabajando en proyectos que ya habíamos visto anteriormente, comprobar cómo habían cambiado sus demos, conocer estudios nuevos y crear relaciones que seguramente vuelvan a aparecer en futuras coberturas.
El evento también generó 1.590 reuniones profesionales, con presencia de publishers e inversores internacionales, demostrando que detrás de la parte abierta al público había también bastante movimiento de industria.
Nosotros fuimos a jugar videojuegos y terminamos haciendo exactamente eso, pero también conociendo a la gente que los hace.
Y quizá esa sea la mejor forma de resumir el SAGA Barcelona Game Fest.
Fue un sitio para ver, jugar, conocer y hacer familia alrededor del videojuego.
Si el año que viene tenéis la oportunidad de acercaros y os gusta mínimamente este mundillo, ya sabéis nuestra recomendación: reservad el fin de semana.
Nosotros pensamos volver.




Deja una respuesta