Hace unos meses muchos jugadores cargaban contra Sony por la subida de precio de PS5. Pues bien, ahora le toca a Nintendo. La compañía japonesa ha confirmado que Nintendo Switch 2 pasará de costar 469,99€ a 499,99€ en Europa, una subida de 30 euros que entrará en vigor el próximo 1 de septiembre de 2026.
Y sí, aunque el contexto económico mundial no sea precisamente sencillo, la noticia no ha sentado nada bien. Sobre todo porque hablamos de una consola que todavía ni ha tenido tiempo de asentarse del todo en el mercado.
Nintendo justifica la subida por el “entorno del mercado”
En el comunicado oficial, Nintendo explica que esta decisión llega “en respuesta a diversos cambios en el entorno del mercado” y tras revisar sus previsiones de negocio globales. Traducido al lenguaje de la calle: inflación, costes de producción, componentes más caros y un panorama económico bastante inestable.
El problema es que al usuario medio todo eso le importa relativamente poco cuando toca pasar por caja.
Porque sí, entendemos que fabricar hardware hoy cuesta más que hace unos años. Pero también cuesta entender cómo hemos llegado a un punto en el que una consola sube de precio meses después de anunciarse o lanzarse. Antes esto era justo al revés: con el paso del tiempo los precios bajaban.

No solo afecta a Europa
La subida será global. En Estados Unidos, Switch 2 pasa de 449,99 dólares a 499,99 dólares, mientras que en Canadá también aumenta su precio.
En Japón la cosa va todavía más allá. Allí no solo sube Switch 2, también toda la familia Nintendo Switch:
- Nintendo Switch OLED: de 37.980 yenes a 47.980 yenes.
- Nintendo Switch estándar: de 32.978 yenes a 43.980 yenes.
- Nintendo Switch Lite: de 21.978 yenes a 29.980 yenes.
Además, Nintendo también ha confirmado aumentos en las suscripciones de Nintendo Switch Online en Japón. Vamos, que el ajuste de precios viene fuerte.
Una tendencia preocupante
Lo más llamativo de todo esto es que ya empezamos a normalizar algo que hace unos años habría parecido impensable. Subidas de precio en consolas, accesorios y servicios incluso después de su lanzamiento.
Y aquí es donde cuesta darle la razón a Nintendo. La compañía vive uno de sus mejores momentos a nivel comercial y Switch sigue siendo una máquina de vender juegos y hardware. Por eso este movimiento se siente más agresivo de lo esperado.
La pregunta ahora es bastante clara: si Nintendo también entra en esta dinámica, ¿cuánto tardarán el resto en volver a hacerlo?




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