Los amantes de los juegos de misterio y horror narrativo ya tienen nueva obsesión. Call of the Elder Gods ya está disponible y, después de varios tráilers bastante prometedores, por fin podemos meternos de lleno en esta aventura inspirada en el universo lovecraftiano. Y sí, tiene justo ese punto incóodo y perturbador que uno espera cuando empiezan a aparecer cultos extraños, símbolos imposibles y criaturas que sería mejor no mirar demasiado tiempo.
Desarrollado por un pequeño estudio indie que llevaba tiempo enseñando pinceladas del proyecto, el juego apuesta por una mezcla de aventura narrativa, exploración y puzles, todo con una ambientación muy cuidada. No busca ser un festival de sustos fáciles ni un survival horror de acción. Aquí la gracia está en la tensión constante y en esa sensación de que algo va mal incluso cuando aparentemente no ocurre nada.
Un viaje lleno de secretos y paranoia
La historia nos lleva a una isla remota donde empiezan a suceder fenómenos difíciles de explicar. El protagonista llega investigando una desaparición, pero la cosa tarda poco en torcerse. Manuscritos extraños, habitantes que parecen ocultar algo y rituales bastante turbios son solo el principio.
Visualmente tiene mucho encanto. No hablamos de un juego puntero técnicamente, pero sabe compensarlo con una dirección artística muy marcada. La niebla, los escenarios decadentes y la iluminación crean una atmósfera que engancha rápido. Además, el apartado sonoro hace bastante trabajo silencioso: susurros, golpes lejanos y música ambiental que consigue ponerte incómodo sin abusar del volumen.
Más investigación que acción
Algo que seguramente dividirá opiniones es su ritmo. Call of the Elder Gods apuesta claramente por la investigación pausada. Hay que leer documentos, conectar pistas y explorar con calma. Si alguien espera combates constantes o persecuciones cada diez minutos, quizá no sea su juego.
Personalmente, se agradece que no intente convertir todo en acción. Hay momentos en los que simplemente caminar por un pasillo oscuro ya genera más tensión que muchos juegos llenos de enemigos y explosiones. Eso sí, algunos puzles pueden hacerse algo crípticos, especialmente en las primeras horas.
Una propuesta muy de nicho, y eso no es malo
El terror cósmico nunca ha sido un género masivo dentro del videojuego, pero cuando alguien entiende bien la esencia de Lovecraft suelen salir experiencias bastante memorables. Call of the Elder Gods parece ir justo por ahí: una aventura para quienes disfrutan descubriendo secretos poco a poco y dejándose llevar por una atmósfera inquietante.
Ahora queda ver si consigue mantener el nivel hasta el final. Porque empezar atrapando al jugador es importante, pero en este tipo de juegos el desenlace lo es casi todo. ¿Le vais a dar una oportunidad?




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