Una guerra que se entiende rápido, pero cuesta dominar

Company of Heroes 3 nos devuelve a la Segunda Guerra Mundial con una propuesta de estrategia en tiempo real que sigue teniendo mucho músculo. Gracias a Keymailer hemos podido probar tanto el juego base como el DLC Dare & Destroy, una expansión que añade nuevas opciones tácticas y que, la verdad, le sienta muy bien al conjunto.

La idea es sencilla de entender, pero mucho más difícil de dominar: controlar unidades, capturar recursos, defender posiciones clave y tomar decisiones rápidas mientras el campo de batalla cambia a cada minuto. Es un juego que te pone en la piel de quien tiene que mandar tropas en mitad del caos, pensando cada movimiento y asumiendo que un mal avance puede costarte media partida.

Jugabilidad: accesible al principio, exigente cuando subes el ritmo

En lo jugable, Company of Heroes 3 entra bastante bien. Visualmente queda claro qué está pasando, las órdenes son fáciles de asimilar y jugando contra bots en dificultad fácil se aprende rápido. Es una buena forma de entender los recursos, las coberturas, los vehículos y el ritmo de las partidas sin sentir que te pasan por encima desde el primer minuto.

Eso sí, cuando subes la dificultad la cosa cambia muchísimo. El salto se nota de forma clara y el juego empieza a exigir más cabeza: controlar mejor el mapa, no malgastar unidades, saber cuándo atacar y cuándo aguantar. También es cierto que, según el parche, puede sentirse que el Eje o los Aliados están algo más fuertes, pero se nota que el equipo sigue trabajando para ajustar el equilibrio poco a poco.

Apartado técnico y artístico: bonito, claro y fácil de leer

El apartado técnico y artístico cumple muy bien. El juego es bonito, con escenarios detallados, buenas explosiones y una ambientación bélica que ayuda mucho a meterte en la partida. No busca solo lucirse, también hace que todo sea legible, algo importantísimo en un título donde tienes varias unidades moviéndose a la vez y necesitas reaccionar rápido.

Dare & Destroy: un DLC que añade profundidad de verdad

Donde el análisis gana peso es con Dare & Destroy. Este DLC añade cuatro grupos de batalla que amplían bastante las posibilidades. Las Fuerzas de EE. UU. reciben al Expedicionario francés, centrado en defensas sólidas, contención y contraataques potentes con unidades como el Char B1. Es perfecto para quien disfruta aguantando la línea hasta encontrar el momento exacto para romper.

La Wehrmacht suma los Rompeasedios, pensados para destruir posiciones fortificadas con unidades especializadas, lanzallamas y el brutal Sturmtiger. Por su parte, las Fuerzas británicas reciben el Grupo de batalla de servicios especiales, más enfocado en incursiones, emboscadas, comandos y golpes rápidos para negar recursos al enemigo.

El Deutsches Afrikakorps gana las Fuerzas de élite, con infantería veterana, apoyo aéreo y vehículos capaces de dominar el campo si se usan con cabeza. Lo mejor del DLC es que no parece contenido puesto por poner. Aporta profundidad real, nuevas formas de jugar y tropas con mucha personalidad. Hace que las partidas sean más variadas, más divertidas y que apetezca probar estrategias distintas.

Contenido y comunidad: pocos mapas, pero mucha vida en la Workshop

No todo es perfecto. Uno de los puntos más flojos sigue siendo la sensación de tener pocos mapas oficiales, pero aquí entra en juego una comunidad enorme que ha creado muchísimos escenarios en la Workshop. Gracias a eso, el problema se suaviza bastante y hay opciones de sobra para alargar la vida del juego.

También es normal compararlo con Company of Heroes 2, que actualmente tiene mucho más contenido. Pero el tercero necesita tiempo, DLC y una hoja de ruta que vaya ampliando su propuesta.

Veredicto final

Company of Heroes 3, junto a Dare & Destroy, merece la pena si te gusta la estrategia con pausas para pensar, tensión constante y partidas donde cada decisión cuenta. No es un juego para entrar en piloto automático, pero si te atrae mandar tropas, defender posiciones y buscar la victoria con cabeza, aquí tienes muchas horas por delante.

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