Un clásico moderno con alma de 8 bits

Hemos podido jugar a Pampas & Selene: The Maze of Demons gracias a Tesura Games, encargada de llevar el juego al formato físico. El título, desarrollado por Unepic Fran, recupera el espíritu de los metroidvania más clásicos y lo lleva a una aventura de acción, exploración y secretos inspirada por la mitología griega.

Aquí no hay una flecha gigante diciéndote siempre dónde ir. Tampoco una comodidad moderna para cada problema. Pampas & Selene quiere que observes, pruebes caminos, vuelvas a hablar con personajes y aceptes que perderse también forma parte del juego. Y, cuando entras en esa mentalidad, la aventura funciona muy bien.

Una edición física mimada

La edición física está disponible desde el 31 de julio para PlayStation 5 y Nintendo Switch en dos versiones: Estándar y Coleccionista.

La Edición Estándar incluye el juego físico, carátula reversible retro, manual de instrucciones y un código digital para Mini Ghost. La Coleccionista añade una caja especial, un standee acrílico de Pampas & Selene en versión chibi, la banda sonora original en 2 CDs —con versión original y versión MSX— y un manga prólogo.

Todos estos complementos van muy en la línea del juego: retro, físico, con manual, con música y con ese punto de edición que apetece abrir con calma mientras vuelves en el coche.

Laberintos, dioses y muchos encargos

La aventura nos lleva al castillo de Mogdoss, un enorme laberinto lleno de enemigos, salas conectadas, mazmorras y templos donde los dioses del Olimpo nos esperan con misiones propias. Muchas veces tocará cumplir encargos, encontrar objetos concretos o volver a zonas que antes no podíamos aprovechar del todo.

Durante las primeras horas, algunos recados pueden hacerse algo pesados. Sobre todo cuando todavía no tenemos buenas herramientas para movernos rápido. Por suerte, el viaje rápido mejora bastante el ritmo y permite que el juego respire mejor. Una vez se abre esa opción, volver a mazmorras, NPCs o zonas pendientes deja de sentirse como una caminata eterna que nos obliga a hacer un speedrun.

El mapa principal puede resultar algo simple en ciertas partes, pero las mazmorras levantan mucho el conjunto. Hay diez, cada una con su propia temática, enemigos y pequeños retos, y eso ayuda a que la exploración no caiga en rutina.

Combate sencillo, jefes bien medidos

El combate es directo, muy de otra época. No busca abrumarte con sistemas ni convertir cada enfrentamiento en una exhibición de botones. Atacas, esquivas, aprendes patrones y avanzas. Con el progreso llegan nuevas habilidades, hechizos y herramientas, aunque la parte más metroidvania podría haber tenido algo más de profundidad.

Los jefes son de lo mejor del juego. No necesitan veinte fases ni ataques imposibles para funcionar. Tienen patrones claros, aceleran cuando reciben daño y te obligan a ajustar el ritmo en mitad del combate. Cuando pierdes, normalmente sabes por qué has caído, y eso siempre es buena señal.

También hay algún roce. El plataformeo puede sentirse rígido al principio, especialmente antes de conseguir mejoras como el doble salto. Hay ciertos saltos pidan más precisión de la que esperas. El sistema de curación tampoco es para todos: guardar no recupera vida, así que más de una vez puedes llegar a un jefe tocado y tener que retroceder para comprar salud o recoger comida para curarte.

Veredicto

Pampas & Selene: The Maze of Demons es una aventura para quien disfruta explorando sin prisas, hablando con dioses, encontrando secretos y aceptando alguna aspereza retro por el camino. Es uno de los metroidvanias con más personalidad de los últimos meses, tiene buenos jefes, mucho contenido y una edición física muy cuidada para PS5 y Nintendo Switch.

Volver a esa sensación cuándo jugabas a la PSX va a hacerse realidad.

Deja un comentario

Tendencia

Descubre más desde Zona Checkpoint

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo